FUENGIROLA (MÁLAGA). La Policía Nacional ha detenido a un joven de 22 años como presunto autor de una cadena de cuatro robos con violencia cometidos en menos de 24 horas en Fuengirola. La investigación atribuye al arrestado asaltos contra dos hoteles, una hamburguesería y un repartidor de comida a domicilio, en todos ellos con un patrón común: actuar de noche, en solitario y empleando un cuchillo de grandes dimensiones para intimidar a las víctimas.
Tras completar las diligencias policiales, el detenido fue puesto a disposición judicial y se acordó su ingreso en prisión provisional. La investigación fue desarrollada por el Grupo de Robos de la Comisaría de Policía Nacional de Fuengirola, con apoyo de Policía Científica y de las unidades que participaron en su localización.
El primer asalto, de madrugada en un hotel
La secuencia investigada comenzó en la madrugada del 4 de agosto, sobre las 02:30 horas. Según la reconstrucción policial, un hombre entró en un hotel de Fuengirola vestido con una sudadera con capucha que le cubría parte del rostro. En un primer momento preguntó por una habitación, aunque no llegó a alojarse.
Los investigadores consideran que aquella primera entrada habría servido para observar el establecimiento y comprobar las condiciones del lugar. Poco después, el mismo individuo regresó al hotel y, esta vez, sacó de entre sus ropas un cuchillo de gran tamaño. Con el arma intimidó al recepcionista y se apoderó del dinero de la caja registradora antes de huir.
El aviso a los servicios de emergencia permitió activar las primeras diligencias. La investigación quedó en manos de los especialistas de la Comisaría de Fuengirola, que comenzaron a recopilar testimonios, imágenes de videovigilancia y vestigios de interés policial.
Una hamburguesería y un repartidor, las siguientes víctimas
La noche siguiente, el 5 de agosto sobre la 01:30, la Policía recibió una nueva llamada. En esta ocasión, el objetivo había sido una hamburguesería. El asaltante entró en el establecimiento y amenazó con el cuchillo a uno de los trabajadores para hacerse con el dinero de la caja.
La huida dio paso inmediatamente a otro episodio. El sospechoso intimidó también a un repartidor de comida a domicilio, empleado del mismo negocio, y le robó la motocicleta. El vehículo fue abandonado poco después en la vía pública y recuperado por unidades policiales.
Este doble incidente reforzó la hipótesis de que los robos podían estar relacionados. La descripción del sospechoso, el método utilizado y la proximidad temporal y geográfica hicieron que los investigadores comenzaran a tratar los hechos como una misma secuencia delictiva.
Un segundo hotel y una cristalera destrozada
En el plazo de aproximadamente una hora se produjo otro aviso por un nuevo robo en un hotel próximo al paseo marítimo de Fuengirola. De nuevo, un hombre armado con un cuchillo irrumpió en la recepción.
En este caso, el asaltante causó además daños en el establecimiento. Según la Policía Nacional, utilizó un macetero para romper una cristalera antes de apoderarse de la caja registradora. Durante la huida dejó atrás el arma blanca empleada en el asalto, que fue recuperada y pasó a formar parte de las evidencias analizadas.
Las cámaras y Policía Científica fueron claves
Los investigadores tomaron declaración a las víctimas y revisaron las grabaciones de las cámaras de seguridad y videovigilancia de los distintos establecimientos. El análisis permitió establecer que los hechos presentaban suficientes coincidencias para atribuirlos a un mismo autor.
A ese trabajo se sumaron las inspecciones técnico-policiales de Policía Científica. La combinación de los testimonios, las imágenes y los indicios recogidos permitió avanzar hasta identificar plenamente al sospechoso.
Localizado oculto en una planta de residuos
Una vez identificado, la Policía organizó un dispositivo de búsqueda y localización. El joven fue finalmente encontrado oculto en las instalaciones de una planta de gestión de residuos. Según la información oficial, no opuso resistencia en el momento de la detención.
Los agentes le atribuyen cuatro delitos de robo con violencia y un delito de daños. El cuchillo presuntamente utilizado en los hechos fue intervenido y las diligencias fueron remitidas al juzgado competente.
Prisión provisional
Tras pasar a disposición judicial, se decretó el ingreso del investigado en prisión provisional. Esta medida cautelar no equivale a una condena: el detenido mantiene la presunción de inocencia mientras el procedimiento penal continúa y hasta que exista, en su caso, una resolución judicial firme.
La investigación policial permitió cerrar en pocos días una sucesión de asaltos que había afectado a trabajadores del sector hotelero y hostelero y a un repartidor. El caso destaca por la concentración de cuatro hechos violentos en un espacio de tiempo muy reducido y por el empleo reiterado de un arma blanca para intimidar a las víctimas.
Fuente principal: comunicación de la Policía Nacional difundida por Europa Press y medios locales de Málaga.
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