El tifón Saudel ha golpeado con fuerza la costa oriental y meridional de China, dejando inundaciones, daños en edificios, carreteras cortadas y decenas de miles de personas evacuadas. Las autoridades mantienen activados los protocolos de emergencia ante el riesgo de nuevas lluvias intensas y deslizamientos de tierra.
Saudel realizó una nueva entrada en tierra en la provincia de Fujian después de haber afectado previamente otras zonas costeras. Las lluvias asociadas al sistema han provocado crecidas rápidas y acumulaciones de agua en áreas urbanas y rurales.
Más de 83.000 evacuados en Fujian
Las autoridades provinciales habían evacuado a más de 83.000 personas antes de la llegada del núcleo del tifón. También se suspendieron clases, actividad laboral y servicios de transporte en varias ciudades ante el empeoramiento de las condiciones meteorológicas.
Centenares de servicios de transporte fueron cancelados y numerosas atracciones turísticas permanecieron cerradas. Varias carreteras tuvieron que ser clausuradas por inundaciones o por riesgo de desprendimientos.
Edificios dañados y rescates entre el agua
Las lluvias torrenciales han causado daños importantes en localidades costeras. Equipos de emergencia han tenido que rescatar a vecinos atrapados por el agua y se han registrado daños estructurales en edificios. En algunas zonas, la fuerza de las precipitaciones ha provocado inundaciones repentinas capaces de arrastrar vehículos y afectar a infraestructuras básicas.
La situación sigue siendo especialmente delicada en áreas montañosas, donde el terreno saturado incrementa el riesgo de corrimientos de tierra. Los servicios meteorológicos han pedido a la población evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse alejada de ríos y laderas inestables.
Un episodio de tiempo extremo que mantiene a China en alerta
Saudel se ha convertido en uno de los ciclones más relevantes de la actual temporada en la región. Aunque el sistema irá perdiendo fuerza progresivamente al avanzar sobre tierra, la principal amenaza continúa siendo la lluvia acumulada y la posibilidad de inundaciones secundarias.
Las autoridades han reforzado las labores de vigilancia sobre ríos, presas y zonas de montaña. Equipos de rescate permanecen desplegados en las provincias más afectadas, mientras continúan las operaciones para restablecer carreteras, suministros y comunicaciones.
Los organismos de emergencia recuerdan que los efectos de un tifón pueden mantenerse durante horas o incluso días después de que el centro del sistema haya perdido intensidad, especialmente cuando los suelos ya están saturados y los cauces se encuentran al límite de su capacidad.
La información se basa en datos oficiales de las autoridades chinas y en informaciones de agencias internacionales. El balance puede cambiar a medida que se evalúan los daños.