El trabajador del centro de control de Adif que autorizó al tren AVE a reanudar la circulación con ‘marcha normal’ antes del accidente ferroviario de Urda (Toledo) se ha acogido a su derecho a no declarar ante la Guardia Civil. La información ha sido confirmada este viernes, 30 de octubre, por fuentes próximas a la investigación consultadas por la agencia EFE.
Este nuevo dato forma parte de las diligencias abiertas para reconstruir la sucesión de decisiones que precedió al choque del AVE de Renfe con un tren Iryo, siniestro que ha causado 69 fallecidos, según el balance oficial conocido hasta la tarde de este viernes. El silencio del empleado ante los investigadores no constituye reconocimiento de culpa ni permite atribuirle por sí mismo responsabilidad penal.
La autorización para continuar la circulación
El empleado presta servicio en el centro de regulación y control de Adif situado en Madrid-Puerta de Atocha. Según la información difundida, fue quien dio la orden de que el AVE continuara con marcha normal en el contexto de las comunicaciones previas al siniestro.
Una de las cuestiones esenciales de la investigación consiste en determinar qué información tenían en ese momento el maquinista, los responsables del control y el sistema de circulación. Las conversaciones, registros operativos, señales, dispositivos de seguridad y datos de los convoyes deben contrastarse para establecer una secuencia fiable. Que un empleado emitiera una autorización no determina, por sí solo, que fuera incorrecta o que causara el accidente.
Una declaración pendiente ante la Policía Judicial
EFE señala que el operario se acogió por el momento a su derecho a no declarar ante la Policía Judicial de la Guardia Civil. El País ha informado de que fue citado en calidad de investigado no detenido y con la posibilidad de acudir asistido por abogado. Su decisión forma parte de las garantías procesales y no debe presentarse como una negativa a colaborar en cualquier ámbito ni como una conclusión sobre su actuación.
De acuerdo con esa información, tras el siniestro se practicó al trabajador una prueba de alcohol y drogas, con resultado negativo. Los agentes no le interrogaron inicialmente porque se encontraba conmocionado. Esos datos describen el contexto de la actuación, pero no anticipan el resultado de las diligencias.
Investigación judicial e investigación técnica
El accidente está siendo examinado desde al menos dos perspectivas diferenciadas. Por un lado, la investigación de la Policía Judicial y el procedimiento penal buscan esclarecer posibles responsabilidades. Por otro, el organismo independiente de investigación técnica trata de establecer cómo se produjo el siniestro y qué medidas podrían evitar otro episodio semejante.
La Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (AITAT) todavía no había entrevistado este jueves a los maquinistas y a determinados responsables de circulación, al no encontrarse en condiciones de someterse a las entrevistas, según la información recogida por EFE.
Un accidente que ha interrumpido la alta velocidad con Andalucía
El choque del miércoles 28 de octubre en Urda ha interrumpido las conexiones ferroviarias de alta velocidad entre Madrid y Andalucía y ha tenido consecuencias para los viajeros con origen o destino en Málaga. Adif mantiene la suspensión del servicio afectado, mientras Renfe ha anunciado alternativas y cambios en sus planes de transporte por carretera.
La identificación de las causas debe apoyarse en los análisis de los investigadores, no en atribuciones anticipadas o en el ejercicio de derechos por parte de las personas citadas. Hasta que se conozcan los informes y resoluciones correspondientes, no puede establecerse una conclusión definitiva sobre el origen de la colisión.