La Cala de Mijas (Málaga), octubre de 1999. Rocío Wanninkhof tenía 19 años cuando desapareció mientras regresaba andando a casa después de haber estado con su novio. El caso conmocionó a España por el crimen en sí, pero también por todo lo que vino después: una investigación sometida a una enorme presión mediática, una mujer condenada sin pruebas concluyentes y un giro decisivo provocado años más tarde por el ADN.
La desaparición de Rocío
Rocío salió el 9 de octubre de 1999 de la vivienda de su novio en La Cala de Mijas. Tenía previsto pasar por casa para cambiarse y continuar con sus planes de aquella noche. El corto trayecto nunca terminó. Dos días después, las fuerzas de seguridad, Protección Civil y numerosos voluntarios ya participaban en una búsqueda de grandes dimensiones por diferentes puntos de la Costa del Sol.
El 2 de noviembre apareció su cuerpo en un paraje próximo a Marbella. A partir de entonces la investigación pasó de ser una desaparición a convertirse en un homicidio que generó una exposición pública extraordinaria.
Dolores Vázquez, detenida y condenada
En septiembre de 2000 la Guardia Civil detuvo a Dolores Vázquez, persona cercana al entorno familiar de Rocío. Vázquez negó desde el principio haber participado en el crimen. En 2001 un jurado popular la declaró culpable y fue condenada a 15 años de prisión.
La sentencia, sin embargo, no cerró el expediente. En febrero de 2002 el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía anuló el veredicto por falta de motivación suficiente y ordenó repetir el juicio. Dolores Vázquez salió de prisión bajo fianza después de haber permanecido 17 meses encarcelada.
Sonia Carabantes cambió para siempre el caso Wanninkhof
El punto de inflexión llegó en agosto de 2003. Sonia Carabantes, de 17 años, desapareció en Coín y fue hallada muerta días después. Las muestras genéticas obtenidas en aquella investigación coincidieron con ADN recuperado en el escenario relacionado con el asesinato de Rocío.
La Policía detuvo a Tony Alexander King en septiembre de 2003. Las pruebas genéticas lo vinculaban con ambos crímenes. A partir de ese momento, la acusación construida contra Dolores Vázquez quedó definitivamente quebrada.
El sobreseimiento para Dolores Vázquez
En 2004 la jueza instructora acordó el sobreseimiento provisional para Dolores Vázquez, decisión que posteriormente confirmó la Audiencia Provincial de Málaga. Las medidas cautelares habían sido levantadas meses antes.
El caso se convirtió en una referencia obligada cuando se analiza el riesgo de los juicios paralelos y la importancia de separar las sospechas, la presión social y las pruebas que realmente pueden sostener una condena.
La condena de Tony King
En diciembre de 2006 un jurado declaró culpable a Tony Alexander King del asesinato de Rocío Wanninkhof. Fue condenado a 19 años de prisión por este crimen. King había sido condenado previamente por el asesinato de Sonia Carabantes.
Los propios investigadores reconocieron errores en la investigación inicial del caso Wanninkhof. Aquella admisión terminó de convertir el expediente en algo más que la historia de un crimen: también pasó a ser la historia de una investigación equivocada que privó de libertad durante meses a una persona que acabó desvinculada judicialmente de los hechos.
Una historia que cambió la crónica negra española
El asesinato de Rocío Wanninkhof dejó una profunda huella en Málaga y en toda España. Su nombre quedó unido tanto a la víctima de un crimen como a una reflexión incómoda sobre el funcionamiento de la justicia, el peso de la opinión pública y la necesidad de que cualquier acusación se sostenga únicamente sobre pruebas sólidas.